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    Un Decreto de Convivencia autoritario (y 3)

    Concluyo estas entregas sobre el recién estrenado Decreto de Convivencia centrándome en esa entelequia conocida como «procedimiento conciliador». Suena restaurativo y progresista. Con todo, es una trampa que producirá malentendidos, resoluciones precipitadas y poca restauración. El texto reconoce el derecho de la víctima a rechazar el procedimiento conciliador. Sin embargo, todo conflicto tiene un contexto, una presión y unos plazos administrativos —tan rígidos que juegan siempre en contra— que pueden revictimizar fácilmente. La ausencia de recursos externos especializados que supervisen estos procesos puede derivar en una herramienta de presión institucional para evitar el expediente, y no en un proceso genuino de reparación del daño. Veamos un caso. Alumna de 4.º…

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    Un Decreto de Convivencia autoritario (2)

    El 7 de enero entra en vigor un Decreto de Convivencia que regulará la cotidianidad de los centros educativos. Sigue la idea del docente como «contenedor emocional», ocurrencia nada novedosa, pues la figura del CIC —Coordinador/a de Convivencia e Igualdad— se rebautiza ahora como Coordinador/a de Bienestar y Protección del Alumnado. El concepto importa: «bienestar» es un término tan genérico, tan «paraguas», tan abstracto, que definirlo y comprenderlo desde el ámbito educativo resulta complejo. Apelar al «bienestar» supone abrirse a las subjetividades, muy en sintonía con las «identidades sentidas». El profesorado se encarga, a partir de ahora, de conflictos familiares no resueltos, violencia patriarcal, frustración parental, angustias diversas y, por…

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    Un Decreto de Convivencia autoritario (1)

    La Conselleria d’Educació entiende la «convivencia» como «un paraguas con una amplitud suficiente para que toda la comunidad educativa sea protegida». En el marco de la presentación de su «viejuno» Decreto de Convivencia, celebra un «marco integral para crear entornos escolares seguros, inclusivos y respetuosos». Sin embargo, las 27 páginas de este decreto borran casi de un plumazo la igualdad entre hombres y mujeres: el concepto desaparece incluso del título, anteriormente Decreto de Igualdad y Convivencia. Apenas se menciona, y con cierta desgana, la coeducación y la discriminación por razón de sexo. Las referencias a la «violencia», así, en abstracto, me hacen suponer que se olvida la más cotidiana: el…